Los creadores de música, entre los que se encuentran los compositores, letristas, etc., se ven obligados a renunciar a miles de euros y dólares en ganancias futuras y todo gracias a los draconianos contratos de compra y venta (WMH).

Los servicios audiovisuales en línea y las emisoras que tienen su sede principalmente en Estados Unidos están obligando a los creadores de música a aceptar dichos contratos, los cuales imponen un pago único a cambio de sus derechos.

Dada la popularidad mundial de programas y series en plataformas como Netflix, Amazon, Disney, etc., y su valor de reproducción, el mercado audiovisual representa una importante fuente de ingresos para los creadores.

Las bandas sonoras por sí solas son parte integral de las series y, a menudo, atraen una cantidad similar de popularidad, lo que impulsa enormemente las ventas, las transmisiones y la base de fanáticos mundiales de sus autores.

¿Qué son exactamente los contratos WMH / buy-out?

En Estados Unidos WMH se refiere al mecanismo según el cual el productor, en lugar del creador, es el propietario inicial de los derechos de autor de la obra a cambio de una tarifa única de compra total que cubre todos los servicios realizados por el creador, así como las futuras explotaciones de la obra.

Los creadores de obras para películas o series pueden verse obligados a aceptar un pago por adelantado a cambio de sus derechos como condición para participar en el proyecto.

En pocas palabras, si un creador quiere trabajar, solo puede hacerlo renunciando a sus derechos.

¿Cuál es el problema?

Este es un problema fundamental para los derechos de autor. En los contratos de WMH, los productores, no los creadores, poseen los derechos de las obras musicales. Con tales contratos y cláusulas de compra, el creador o autor pierde para siempre el control de su obra, para todos los usos y territorios.

Como resultado, los creadores no están asociados con el éxito de las obras audiovisuales (series, programas de televisión, etc.) que incorporan su composición y no reciben su parte justa de los ingresos que genera.

La tarifa inicial que pagan los productores a cambio de trabajo no tiene relación con el valor que ese trabajo genera para el productor.

Discovery Networks renuncia a los contratos (buy-out) que exigen la cesión de la totalidad de los derechos de autor a cambio de un único pago

La empresa Discovery Networks International (Discovery), compañía de entretenimiento global, la cual se encarga de compartir al público contenidos audiovisuales en más de 220 países y territorios, ha revocado su decisión de imponer a los autores de las obras musicales la obligación de firmar los conocidos como contratos “buy-out”, en virtud de los cuales, los productores exigen la cesión de la totalidad de sus derechos de autor sobre la obra a cambio de un único pago.

 

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